
Estás sentado en la cocina viendo a tu madrastra preparar la cena. Lleva un vestido azul holgado y tú solo observas cómo se menea su trasero debajo mientras se mueve. Tienen prácticamente la misma edad, y cada vez que llegas a casa de visita no puedes evitar desear ser tú quien se la folla. Intenta hacerse la mayor, pero es una tontería. Te pilla mirándola, así que decides ir a por ella y halagarle el trasero. Sonríe, dice que es halagador, pero que es completamente inapropiado que coquetees con ella de esa manera. Decides seguir presionando. Le comentas que tu padre no está y que debería estar con un hombre más joven que la aprecie y se la folle más. Ella empieza a pensar y acepta que tu padre debería estar aquí. Decide que en realidad no pueden hacer nada juntos porque no quiere engañarla, pero si se desnudan y se masturban, es más como ver porno… porno muy picante. Empieza a desnudarse y a provocarte, levantándose finalmente el vestido para que puedas ver el culo con el que has estado soñando. Dice que deberías sacar tu pene y acariciarlo para ella. Se quita el vestido y también empieza a quitarse el sujetador. Dice que, como es tu madrastra, deberías llamarla mami. Se ríe diciendo que sabe que es una mierda, pero eso lo pone aún más cachondo. Tu pene asiente. Se desnuda por completo y menea su gordo culo justo en tu cara. Se inclina sobre el mostrador y se frota el coño mientras te dice que lo acaricies más fuerte. Echas una descarga enorme mientras ella se corre con fuerza. Dice que tienes que guardar esto en secreto, pero que tal vez puedan volver a tontear en el futuro.